6.5.08

(PARENTESIS) El músico y el campo




a Edna Garrido de Boggs

¿Cuántos pueblos dominicanos han quedado sin sus músicos tradicionales? ¿Cuántos copladores, decimeros, han dejado de existir, tanto materialmente, como –y peor- de la memoria colectiva de los pueblos? ¿Cuántas Bandas, Academias de música han sido abatidas por la política cultural de este país? Quiero compartir con ustedes esta brevísima reflexión.

Se ha entendido que la música popular esta referida indisolublemente a expresiones del folklore, ciertamente son muchos los géneros urbanos y populares con primigenios folklóricos, pero esta relación ha cambiado desde hace décadas, sobre todo a finales del siglo XX, y si bien lo mas evidente de este hecho es el desarrollo de la tecnología musical, los fenómenos socio-musicales urbanos y su dinámica hacia lo global, no de igual forma se pondera la incidencia de estos fenómenos en el campo. Las músicas y los músicos que “se quedan” de alguna forma u otra en el campo, ya sea en el espacio geográfico o dentro del concepto que las define –es decir, los músicos que “defienden” la originalidad de los ritmos folklóricos, parecen desfallecer ante la indiferencia, ignorancia mas bien.



Tomas Rivas Díaz. Músico empírico, de campo. Ha vivido toda su vida en el municipio de Jaragua, provincia Bahoruco –Neyba- ha formado parte del Ballet Folklórico de Jaragua desde hace varias décadas, como tamborero, tocador de mangulina, carabine, merengue, konpa ha marcado a varias generaciones. Desde la década ochenta pertenece a la Banda de Música Municipal, tocando redoblante. Asimismo es guirero y bongosero lo que le ha permitido subsistir en su pueblo tocando merengues y bachatas con grupos locales. Toma` Sasai su apodo, un genuino músico de campo.


¿Qué pasa con la música y el campo? Más que razones musicales, hay que buscar las razones sociales, económicas, y mientras pasa el tiempo… bueno, tener conciencia precisamente de cómo pasa… el tiempo, y la música.


4 comentarios:

Sydney dijo...

Rossy, me alegra saber que estás manteniendo tu blog, ya que no he tenido tiempo para escribir en el mío! Esta es una cuestión complicadísima, sobre todo cuando hoy en día muchas veces se está haciendo en Nueva York música más "tradicional" que en la RD.

Pero mientras tanto, vámonos para Neyba! Quieres acompañarme?

Andrea Lina Ferreras dijo...

Rossy me dio mucho gusto este articulo, porque es un gran reconocimiento a Sasay, que es un músico de toda la vida.

Anónimo dijo...

Desde la epoca de la colonia nos encontramos pensando que todo aquello que proviene del extranjero es mejor, por lo que abrimos nuestros brazos para recibir a la globalizacion y al libre comercio. Como consecuencia de esta idiosincracia dejamos de consumir lo criollo. Esto tristemente incluye el desden por nuestras expresiones artisticas autoctonas. Carabine? que rayos es eso, preguntenle a los muchachos en su barrio de regueton, de rap, de rock, inclusive habra quien exprese un refinado gusto por las tradiciones celtas! No digo que ampliar los horizontes sea algo malo, que no sea correcto apreciar al tango o al vallenato, a lo que me refiero es a que deberiamos saber apreciar lo criollo. Empecemos pues por hacer uso de los ilimitados recursos con los que nos provee la red. Ya cualquiera se puede convertir en cronista de historia, hagamos uso de nuestros telefonos con camara, de nuestros aparatos de grabacion, subamoslo a la red y compartamoslo con el mundo.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo, tomemos la justicia en nuestras manos. Hagamosle pues justicia a nuestros musicos del campo, existe mucha basura en el internet seria muy interesante y loable que si no podemos alzar una campaña a gran escala porque nos faltan los recursos cada quien contribuya su granito de arena a no permitir que el olvido y la ignorancia prevalescan. Vamos a subir a You Tube material de nuestros artistas del campo.